Cuando fuimos a Curacautin, dejamos flores en tu tumba, esa noche soñe contigo, en ese sueño te despedias de mi con un abrazo.
Para ti Marco Yáñez Quezada, el detenido de los Bunkers
Tantas huellas que cicatrizar sin una explicación
En el suelo de cualquier lugar pero no alcanza el sol
Donde la realidad duerme escondida
Ya no puedo desaparecer sin una explicación
En el aire siempre quedara metralla al corazón
Rafagas sin cesar, nada que perdonar
Perdonar...
Soy un detenido soy
Mi sueño no descansa
Desaparecido voy
He aprendido a abrazar la soledad
Tengo miles de recuerdos para armar
He aprendido a abrazar la soledad
Tengo miles de recuerdos para armar
Nada que perdonar, nada que olvidar...
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