martes, 28 de septiembre de 2010

Mi exilio voluntario y mi tajante regreso.


“Fui una pasajera, allá entre tus sueños”

Desenredándome me retire, confusa, con una serie de interrogantes, y con mis irreparables ganas de correr, de sentir la libertad de no ser parte de nada.

Mi espacio físico no estuvo lejos, estaba en mi propia casa, en las paredes que siempre me cobijan cuando quiero huir temporalmente del mundo.

Nadie me puede obligar a hacer nada, lo único que puedo escuchar es la violencia de mis sentimientos, mis ganas de crear y mis sueños. No me da miedo caminar sin rumbo, se que siempre vuelvo a mi esencia, a mis fronteras de libertad, a mis pasiones.

Mis manos heladas se mantienen tibias, debe ser por que ahora tengo quien las sostenga, a quien amar…

El tiempo pasa sabiamente y entrega lentas respuestas. Ahora reencontrada, liberada y dispuesta a dejar volar mis sueños, vuelvo con alegría, con ganas de abrazos y conversaciones pendientes.

Construyo todos los días mi pedazo de cielo, reconstruyo mis utopías, desafío mi ideología y me permito soñar libremente mi futuro, conteniendo y deseando tajantemente mis más profundas esperanzas.

1 comentario:

Mi Alter - Ego Super Espiritual dijo...

Lindas palabras, lindos sentimientos

"Una vida con propositos es lo que permite levantarnos cada día"

Tal vez tengamos diferencias ideologicas, pero no significa que no comprenda y respete tus ideas.

que estes muy bien,bendiciones

Au revoir.