La caída fue predeciblemente dolorosa, dejó secuelas, detuvo el pulso, la risa, el porvenir y produjo una pausa prolongada de un silencio que atrajo más de una insonora historia imperceptible. Como toda buena crisis, fue desplegando una serie de cartas que se atraviesan en el camino como una "opción", "salida" o "alternativa"(resultaron solo ser espejismos de los cuales no es bueno aferrarse), en el mejor de los casos devuelve a esas personas que habíamos dejado a un lado para reconstruir nuevamente el camino.
Una caída de tan alto nivel requiere necesariamente de un proceso de reparación intenso igual de violento como lo fue el accidente, ¿Cómo se puede volver de nuevo a SER? ... solo con un cambio abrupto, tajante y novedoso de las cartas del juego.
Me cambiaron las cartas y gracias a ese desvío, las circunstancias-para mi bien- han pasado y jugado a mi favor, regalando una intensidad en todos los ámbitos de mi vida, revitalizandome y mostrándome en un espejo en donde me veo distinta ... genuinamente contenta ...
Ni en el momento más difícil deje de caminar, aguante de pie, solo aplique una pausa al sonido ambiente y empecé a "hacer" sin "sentir". Ahora la intensidad de todo lo que ha pasado en este período post muerte me empuja a dejar de caminar y empezar a correr, a tomar las cartas y empezar a jugar sola.
La vida es muy sabia y hoy le agradezco el "disparo de nievi" que me envió.
Hay un dulce sabor para empezar.
1 comentario:
Quiero saber de ti y qué o quién es ese disparo que te ha regalado la vida.
Me alegro mucho de que estés corriendo, que hayas sobrevivido a tu muerte y te deseo la mejor de las suertes en tu nueva vida :) espero poder ser parte de eso, aunque sea en la distancia aparente.
Te quiero mucho amiga...
Publicar un comentario